Capítulo cincuenta y cuatro. En cuerpo y alma
En cuerpo y alma
El señor Yamanaka tiró la casa por la ventana con la inauguración del centro comercial, el lugar estaba repleto de personas importantes y figuras públicas que se convirtieron en modelos de los distintos negocios que abrirían sus puertas al público el día siguiente.
—Valiera Anderson —dijo el hombre al ver a la mujer entrar al recinto, lo que el oriental no esperaba, era verla del brazo de Derrick Phillips y mucho menos embarazada.
—Señor Yamanaka —saludó Valeria con una sonrisa