Capítulo sesenta y cuatro: Un intruso en mi casa
“Narra Apolo Galanis”
Una semana después a Sofia la habían dado de alta. A mí se me ocurrió llevarla a cenar para celebrar que ella y el bebé se encontraban fuera de peligro, pero ella desestimó la idea de inmediato.
—Estoy cansada —fue todo cuanto dijo, pero lo suficientemente clara para que yo no insistiera. En cambio me pidió parar en su cafetería preferida y comprar una bolsa de pastelitos y un chocolate caliente.
Sofia seguía sin creer en