Capítulo sesenta y uno: Te quería
“Narra Sofia Galanis”
No podía ni mirarlo, no podía mirar al hombre que acababa de romperme el corazón. En vez de eso examiné la habitación, viendo los ramos de flores, el champán enfriándose en la cubitera, las velas encendidas y La Bohéme sonando por toda la sala, y finalmente miré donde estaba Apolo, con Creta a poca distancia, pues Apolo la había apartado de él rápidamente cuando yo había entrado en la habitación, pero no lo suficiente.
La imagen de Creta