Capítulo 51
Max se acerca a Zaira sin saber que detrás de aquel antifaz rojo con toques dorados está la loba que ama
—Un placer, soy Max
Zaira reconoce esa voz de inmediato, es la misma que acompaña sus sueños, la que le ha dado esperanzas en medio del apocalipsis de su vida
Arthur empuja a Max con prepotencia, lo aleja de Zaira, cada uno de los presentes puede ser sospechoso de lo que pasó.
—No toques a mi esposa, ¿No te han enseñado a respetar?
—Por supuesto que si, yo si tengo modales, tengo