La expresión de Grayson se volvió sombría.
Al llegar al castillo, dos filas de hermosas damas se acercaron y ayudaron a Angeline a entrar.
Angeline se sintió impaciente. “¿Pensé que íbamos a firmar documentos, Grayson? ¿A dónde me has traído?”.
Grayson respondió cortésmente: “Dame un momento. Traeré los documentos”.
Las damas ayudaron a Angeline a ir al estudio mientras Grayson colocaba los papeles del divorcio frente a ella.
Luego, le entregó un bolígrafo.
A Angeline se le rompió el coraz