“Dios mío, ¿por qué los usaste para ventilar tu rabia? ¿No piensas que es una lástima tirarlos? Puedes dármelos a mí, ¿sabes?”.
Angeline siempre había sido el centro del universo desde la infancia. Ella podría ser muy educada, pero tan pronto sufría algún tipo de agravio que excedía su nivel de tolerancia, ella también se volvía irascible.
Como en ese momento, por ejemplo...
“Yo tengo un montón de ropa en la maleta, Si quieres, puedes tomarla toda. Oh, y ese juegos de productos de cuidado de