Todos los que presenciaron la escena quedaron momentáneamente aturdidos.
Sera gritó enojada: “¿Por qué se quedan mirando? ¡Atrápenla!".
Un grupo de sirvientes se precipitó hacia ellas. Angeline los derribó a todos con una patada arrolladora.
Sera se colocó ambas manos en el rostro que ardía de dolor. "¿Te atreves a pegarme?".
"¡Ve! Ve a buscar a ese anciano que te está apoyando", dijo Angeline mientras jugaba con sus uñas.
Ella enfatizó la palabra ‘anciano’, pisoteando la arrogancia dentro