En el interior de un desierto, en algún lugar, había ruinas. Cuando Angeline se despertó, se encontró atrapada en ellas. Intentó con todas sus fuerzas escapar, pero no pudo encontrar una vía de escape.
Sabía que estaba atrapada aquí por la magia, así que gritó hacia el exterior: “¡Sal ahora mismo, Prajna!”.
Una bocanada de humo negro aterrizó en el suelo y se transformó en Prajna.
Prajna vestía ropa oscura, muy ajustada, que resaltaba su esbelta figura. Tenía un rostro hermoso, pero sus ojos