El viento era doloroso y frío así como sus corazones.
El Señor Ares dirigió al equipo de la Capital Imperial para regresar a la Capital Imperial por el camino de donde vinieron.
Su corazón, que antes rebosaba de confianza por traer de vuelta a su pequeña, ahora se había calmado. Bebé Zetty ya no podía bromear y acompañarlos mientras regresaban a casa.
Uno solo podía imaginar el dolor en el corazón del Señor Ares.
Aparte del Señor Ares, Grayson y Andy, que fueron rescatados por Bebé Zetty