La Señora Nephele miró a Jenson con incredulidad: ‘’¿No estabas hipnotizado por mí?’’.
Jenson Respondió: ‘’Usaste el mismo truco de siempre. Si me engañas una vez, la culpa es tuya. Si me engañas dos veces, bueno, ya entiendes el punto’’.
La Señora Nephele le sonrió, diciendo: ‘’Realmente eres extraordinariamente sabio. Es una pena que llegara su tiempo’’.
De repente ella volvió a sacar la flauta de madera y empezó a tocar una melodía. Un par de serpientes jóvenes delgadas y negras salieron d