’’Angeline, creo que tenemos que llevarnos a la Abuela Boye y Bebé Zetty lo antes posible’’, él susurró.
Angeline pudo sentir la urgencia en su voz.
‘’De acuerdo. Haremos lo que digas’’.
Jay miró a Angeline. Quizás Angeline solo haría de las suyas cuando se tratara de las cosas insignificantes de la vida, pero durante los momentos cruciales, ella aún optaría por confiar en él sin importar qué. Esto disipó sus preocupaciones, haciéndolo sentir tranquilo.
Jay regresó al Chalet de Selene y fue