La mano de Angeline cayó sobre el hombro de Josephine. Le dio unas palmaditas y dijo: “Hazte a un lado, Josephine. Quiero decirle algunas cosas”.
Josephine dijo: “Hermana Angeline, sabes lo duras que pueden ser sus palabras. No hay necesidad de escuchar su parloteo implacable”.
Angeline dijo: “No te preocupes, ella ya no puede hacerme daño”.
Josephine no tuvo más opción que hacerse a un lado. Angeline dio dos pasos hacia adelante y se paró frente a Chloe. Con una mirada fría y aguda, miró a C