Jenson quitó los grilletes de Bebé Robbie que lo ataban al poste de la cama y luego lo arrastró hasta las ventanas de piso al techo para poder ver mejor el cielo.
El cielo estaba lleno de linternas que parecían innumerables estrellas iluminando a los niños en su camino a casa.
Escritos en las linternas del cielo estaban los mensajes de Jay y Angeline.
[¡Te amaremos por siempre, Bebé Robbie!].
[Estoy dispuesto a cambiar mi vida por tu seguridad].
[La vida tiene un límite, pero el amor no tie