Angeline sintió que algo andaba mal, así que preguntó con curiosidad: “¿Qué pasa, Jaybie?”.
Jay respondió con un tono hueco en su voz: “Nada, solo dos perros callejeros bloqueando nuestro camino”.
El cuerpo de la anciana estaba inclinado hacia adelante como si estuviera barriendo hojas del suelo. Ella estaba temblando y estremeciéndose intensamente mientras esos ojos suyos de repente se llenaban de lágrimas.
En ese momento, Jenson habló, su voz era fría como el hielo: “Papi, saca a mami de aq