Jean dijo: “Si te digo la verdad, la Hermana Angeline me hará morir de una manera aún más horrible”.
Jay se dio cuenta de que no tenía tanta autoridad y prestigio como la diabla.
Esto asestó un duro golpe a su autoestima. “¿Por qué le tienes tanto miedo a ella?”, preguntó él, furioso.
Jean dijo: “No soy el único. En ese entonces, tú mismo le tenías miedo, ¿no es así, hermano?”.
“¿Yo le tenía miedo?”. Jay sonaba como si acabara de escuchar una historia fantástica.
Jean dijo: “No hables tan p