Zayne, quien no sabía si reír o llorar, dijo: “¿Ustedes dos elaboraron este plan de autolesión para captar la atención del Príncipe Azul solo porque Jay estaba en el centro comercial?”.
Zayne miró a la débil y frágil Angeline sentada en el sofá. Él se enfureció. “Debes estar loca, ¿desafiaste una lluvia tan fuerte solo para ganarte la simpatía de Jay?”.
Como un trueno perforando sus oídos, su voz hizo que Angeline y Josephine se sintieran culpables a la vez.
Zayne se negó a dejar pasar el asu