Jay miró la carita ansiosa de Jenson. No podía entender cómo Rose había conseguido que su hijo se preocupara tanto por el hijo de ella.
Los dos aunque tenían la misma madre, eran hijos de diferentes padres, y no crecieron juntos. Sin embargo, la fraternidad entre los niños puso celoso a Jay.
Jay suspiró frustrado cuando se dio cuenta de que estaba celoso de un niño. De mala gana sacó su teléfono y marcó el número de su amigo, un detective que tenía un historial perfecto de resolución de caso