Un Rick vengativo.
Blanca.
El enojo me tenía sin poder respirar, la noche la pasé en vela y cada una de las horas que pasaban solo torturaron mucho más mi corazón adolorido, necesitaba sentir que estaba respirando y no solo esa pesadez en el pecho que me atosigó incluso en la mañana.
No quise desayunar, tenía prisa por ello salí luego de unos minutos rumbo al lugar donde tenían a mi bebé.
__ La niña aún está dormida, pero si quiere entrar a verla puede hacerlo un par de minutos. - ofreció la mujer con gafas tra