Ana solo quería esconder su mirada, por lo que decide agacharse, pero Logan levanta su mirada, esa mirada que a él le había enamorado viendo sus ojos verdes llorosos, por lo que el despacio se acerca más a él para besar sus mejillas bebiendo así sus lágrimas abrazándola tiernamente dándole el calor que ella tanto necesitaba.
― Mi amor que tienes ― le dijo Logan tratando de calmarla, por lo que Ana no hablaba, no quería hablar, no quería que su vida corriera peligro. ― ¿Me dirás qué tienes mi a