Aunque en su mente Samuel reía porque sabía que había causado nervios en Natalia, ya que ella se había quitado los lentes.
Natalia llegó a la sala y sentía que su corazón se le salía del pecho y pensaba este hombre es un sin vergüenza, cómo de le ocurre hacer eso ante mí... es un idiota... un pervertido... si, un maldito pervertido. Mientras Natalia estaba en la sala apareció María y la vio que se encontraba algo nerviosa.
María: que pasa.
Natalia: no, nada. pu... puedes ir y decirle que ya est