Samuel se había arrepentido de la nota y cuando iba llegando escuchó lo que Natalia dijo y se dio la media vuelta.
Habían pasado tres días en los que Samuel pasaba la mayor parte del día en el trabajo en reuniones con clientes, con los socios y accionistas, revisando documentos y cuando acababa temprano se quedaba en la oficina hasta que llegaba la noche.
Sonó su teléfono y era el representante y abogado y su amigo.
Samuel: hola Francisco.
Francisco: hola Samuel, hablo para decirte, que ya he l