Tú… Tú eres la esposa de Samuel.
Roberta no cabía de la felicidad que sentía, y creía que a Samuel le habían hablado para decirle que no llegaría su esposa…
Samuel: pidamos la comida.
Roberta: claro, pero no esperaremos a tu esposa.
Samuel: no te preocupes yo creo no a de tardar así que pidamos la comida yo conozco los gustos de mi esposa.
Roberta: de acuerdo. (le molestó lo que dijo Samuel, pero cuando escucho lo que pidió Samuel para Natalia se sorprendió) pensó para ella misma con razón le gustó pues tiene los mismos gustos