—Soy yo —dice Brayiam, me pongo como un tomate, me giro, estoy temblando, se me acerca y me agarra por los brazos. —Estas temblando y muy helada —siento un corrientazo, una sensación nueva.
—Lo sé —le digo, está caliente, cuanto quisiera que me abrazara. —Es… que me... duche con agua fría. —Tiemblo, busco un pijama de color negro.
—Te vas a resfriar —me giro, esta tan cerca que no me gusta, me incomoda.
—Me bañe con agua fría, el calentador no sirve, busqué una toalla pero no encontré una más g