—Brayiam por favor —agarro su mano. —Suéltame… me lo prometiste —me mira y cierra los ojos, me suelta y lo miro. — ¿¡Qué carajo te pasa!? Eres un idiota —digo frustrada.
— ¡Estabas coqueteando con él! —se queja y me mira mal, ¿qué puto problema tiene?
— ¡Tú sabes porque lo hice! —lo miro sería — ¡por ti! —susurro y me mira sorprendido ante mis palabras. — ¡Porque no te das cuenta! —Cierro los ojos, los abro y lo miro. —Eres un desagradecido —susurro y pongo mi cara de víctima.
—Lo siento —se me