Saco un vestido blanco del armario, es corto y me queda pegado al cuerpo, arreglo mi cabello, me maquillo y me pongo tacones, estoy a la espera de mi hermano, después de arreglarme bajo a la cocina.
—Nana ¿te puedo pedir un favor? —digo y la miro.
—Oh. Se ve muy hermosa —gracias —le digo y sonrío. —Claro que sí, dígame.
—Por favor que nadie se acerque a la comida que preparé, absolutamente nadie. Yo misma vendré a servirla.
—Claro —dice, sonrío y termino de arreglar todo. Tomo una copa de champ