—Dame la oportunidad —me pide y lo miro fijamente.
—Solo te diré que pondré de mi parte, después de todo lo que ha pasado entre tú y yo no estoy segura de nada… No esperes demasiado de mí —digo segura.
—Sé que te he hecho daño y que tal vez no merezca una oportunidad, pero sé que puedo hacer que cambies de opinión —asiento. Término de tomar mi café y me quedo dormida, el calmante hace su trabajo.
Al despertarme veo a Brayiam durmiendo en el sofá ¿Acaso no se fue? Camino con sumo cuidado, me d