Llegaron al lugar y en la entrada entregaron la tarjeta de la invitación, los hicieron pasar a un salón donde había sillas, sillones, bancos y otros muebles donde pudieran sentarse y descansar en lo que pasaban al banquete.
Ares y Mara se hacían platica mutua para evitar el que alguien se les acercara y comenzará a decir palabras llenas de vanalidad y elogios hipócritas, se sentían agusto, pasaban meseros con mascaras de arlequín ofreciendo unas bebidas para abrir apetito y disfrutarán la noche