Pasó un rato en el balcón de la habitación de Christopher mientras éste hacía la cama.
Habían puesto todas las cosas de Alyssa en la cama, ya que no tenían un lugar adecuado cuando Marcelia accedió a quedarse. Pero ahora, para tranquilizarla, el CEO se encargó de acomodar todo el desorden en su propio espacio.
Terminó de sacudir las sábanas para quitarle el polvo que le había caído encima y luego enderezó otro limpio sobre la cama.
— ¿Tu vienes? — Le preguntó a Alyssa.
Ahora que lo pienso,