Tadeo se giró de inmediato hacia Don Evaristo, asustado y buscando una explicación. El anciano solamente asintió con seriedad, confirmando lo que ambos ya entendían ....Melanie no estaba dentro de ese cuerpo.
—¡Rápido! Instalen todo el soporte necesario y manténganla estable —ordenó
Las enfermeras,