“Oh… como un transformarse… así que cuando vayas al infierno, tío, ¿cambiarás antes de ir?”.
Me rio entre dientes.
Demonios. Tienes razón, niño.
“¡Xander!”, lo regaña Zaia, horrorizada. “¡Lo siento mucho, Zade!”.
“No se equivoca. Sí, niño, lo haré. Pero no te preocupes, cuando vaya al infierno te llevaré conmigo”. Sonrío, haciendo que Xander también lo haga.
Sebastián se ríe de eso. “Te dije que heredó su comportamiento psicótico de tu lado de la familia”, comenta, besando la frente de Zaia