Mientras que Dante se resignaba a tener que solucionar su problema él mismo, Anna y Mirabella bajaban por la escalera de mármol con sus brazos entrelazados.
― ¿Estás nerviosa Bella? ―
―No realmente, Mirari dice que por fin seremos libres ―dijo Mirabella con un tono que delataba la tristeza que en realidad sentía
―Y aún así, Paolo sigue siendo tu padre…―
―Me hubiera gustado que mi padre me quisiera como el suyo la quiere a usted ―dijo Mirabella con un triste suspiro ―Cuando el joven alfa nos est