Esa noche se entregaron todo, a ciegas y sin palabras bastaron los cuerpos para expresarse y profesarse todo el amor que ambos estaban sintiendo, lo entregaron, lo recibieron, lo entendieron y lo aceptaron
Se sentían plenos, completos al fin con aquella parte que les hacía falta sin saberlo hasta el momento en que se encontraron, ahora podían verlo con claridad
Pero a pesar de todo eso, aun existían pequeños espacios sin llenar, pequeñas dudas que solo las palabras podían completar, por eso Chr