Taylor tomo nuevamente el vaso de agua abandonado, mientras veía como Zack se alejaba obediente a su habitación, el solo acto de acatar su orden a pesar de que no quería hacerlo, podía deducirlo por los pucheros adorables que el chico estaba haciendo, ya lo tenían con su polla llenándose de nuevo
Pero soportó, se quedó allí sin mirarlo, por lo menos no directamente, con un rostro estoico y un cuerpo erguido en un aparente dominio que no sabía de donde le salía; en cuanto perdió de vista al herm