El reloj marcaba las ocho de la noche, tenía aproximadamente cuatro horas esperando en el departamento de Taylor, después de haberle colgado la llamada, apagó su teléfono y se dirigió hacia allí, estaba decidido a que Taylor le definiera en qué punto estaban, no estaba dispuesto a aceptar más divagaciones, todo eso pareció una buena idea en ese momento, pero ahora que se encontraba cada vez más cerca de tenerlo de frente, estaba asustado
Había pasado mucho tiempo, se supone que los sábados no t