Nos quedamos impactados con la noticia que soltó María Isabel. David y yo no sabíamos qué hacer, ella estaba fuera de sí por causa de los nervios. Vi al presidente de las empresas Katsaros tomar su celular.
—Keelan, puedes venir a la oficina lo más pronto posible.
—¿Qué vas a hacer?
—Ella no puede presentarse en ese salón. No sabemos sobre su vida, hasta ahora me entero de que tiene una hija, —en eso tenía razón, María Isabel era un manojo de nervios y solo se limpia las lágrimas. El chofer lle