Mundo ficciónIniciar sesiónBajé del auto y me quedé frente al edificio de la empresa.
Todo seguía resultándome familiar.
Aquel enorme edificio de cristal, moderno y de última generación.
El nombre Trex Corporation destacaba en letras grandes e imponentes sobre la fachada.
—¿Pasa algo, mi amor?
Miré por encima del hombro.
—¿Todavía estás aquí?
Ni siquiera me había dado cuenta







