Capítulo 48.
DEMIÁN.
Se quitó las gafas que ahora usaba para que su vista no se cansará por estar todo el día leyendo papeles y viendo la laptop.
Dejó caer todo su cuerpo en su asiento, se sentía cansado y frustrado por tanto trabajo.
Y el no saber nada de Kiara hacia que sus días fueran mucho más estresantes de lo normal, le había dicho que no la buscaría para que así pudiera sanar como era debido y hasta el momento lo había cumplido.
Unos pequeños toques sonaron en la puerta.
—Pase.— Dijo Demián acomodánd