Mundo de ficçãoIniciar sessãoKIARA.
Miraba la carta en su mano aún no se había atrevido a leerla
Eran ya las tres de la madrugada y seguía sin poder dormir.
El hombre aún no llegaba, estaba sola con miles de tormentos en su cabeza.
Ser una persona emocional era tan jodidamente asfixiante.
Tomo una manta,







