--- Héctor Plourde ---
Tan pronto como llegamos al edificio, bajo del auto, sin esperar a Ernesto, corro al ascensor, reviso el número de piso y para mi maldita suerte es el último…
Cada segundo que pasa me lleno de angustia, solo quiero ver que Ana esté bien, solo quiero saber que ella está a salvo.
Cuando por fin el ascensor llega al maldito piso, salgo corriendo y me topo con la puerta abierta. Escucho la voz de Alexis y Bruno, luego de unos segundos escucho cómo Ana grita por ayuda.
No nece