María no dio una respuesta directa a Juan, pero éste no se desanimó.
—Entonces estás de suerte. Podrás verme a menudo. —El significado de sus palabras era obvio. Significaba que María tendría muchas oportunidades de verle en el futuro.
María no contestó, pues no sabía qué decir, así que permaneció en silencio.
Los cuatro no siguieron paseando mucho más tiempo. Al fin y al cabo, aquel día hacía mucho frío. Cuando María y Juan terminaron de charlar, Sofía sugirió que se marcharan. Julio acompañó a