—Sobreestimas lo importante que soy para él. No es tonto. ¿Realmente crees que va a ceder solo porque tienes algo en mi contra?
Ni siquiera si Ernesto pudiera garantizar su seguridad si Julio muriera.
Eso reafirmaba la convicción de Sofía de que Julio no se rendiría tan fácilmente.
A pesar de ello, Sofía no negaba que estaba preocupada.
Sin embargo, Ernesto no estaba de acuerdo.
—Al contrario, creo que eres sumamente significativa para él. Estoy seguro de que estaría dispuesto a arriesgarlo todo