Diego, que estaba cerca, lo había estado observando todo. Su rostro estaba cubierto de tristeza y sus ojos brillaban con un fulgor asesino, pero se recompuso rápidamente porque estaba al lado de Bruno.
Lucía también se fijó en Julio y Sofía, pues nunca perdía de vista a Julio. Cuando lo vio marcharse con Sofía, sintió la tentación de ir corriendo a gritarle que Sofía era una rompehogares. Sin embargo, se contuvo. Estaba en la fiesta de los López, representando a los Flores. No sería bueno para n