Jaime miró a Julio desde la entrada de la UCI y se sentó junto a la puerta. En aquel momento, se sentía increíblemente turbado por las palabras de Sofía, aunque una parte de él no la creía. Estaba seguro de que María le quería. Era imposible que ella estuviera con otro hombre en tan poco tiempo. Pero ¿y si...?
Al pensar en ello, sintió el impulso de ir a por María e interrogarla. Sin embargo, tenía que posponerlo porque Julio no se había despertado.
Mientras tanto, Sofía se había quedado en la s