Bruno soltó una risa helada.
—¿En verdad me amabas? No habrías compartido tu lecho con otro hombre si eso fuera cierto. ¿Me tomas por tonto, Paloma Cruz?
Siempre reservado, ese día se mostraba sorprendentemente conversador, lo cual desconcertó a Paloma. Murmuró:
—Bruno...
—Dime cuál es tu deseo en cuanto al divorcio. —No quería perder tiempo en discusiones, pues el divorcio era un hecho definitivo.
Al ver su actitud, Paloma comprendió que no tenía margen de maniobra y se sentó frente a él. Mient