Al final, Paloma abandonó el chalet con los papeles del divorcio firmados y la oferta de un chalet en el campo y quince millones de dólares. No quería los dos apartamentos que le ofrecieron inicialmente, que sin duda estaban mejor situados que el chalet que recibió, porque creía que debía vivir en chalets, no en rascacielos.
Desde que nació, había vivido en un chalet, lo que la llevó a insistir en recibir uno en el momento del divorcio.
Tras negociar con Bruno, los quince millones de dólares qu