Ignorando sus insinuaciones, Sofía repitió sus palabras y añadió:
—Puedo operarte, pero es importante que comprendas los riesgos que conlleva.
—Entendido.
Dado que estaba dispuesto a asistir a una consulta, debía estar mentalmente preparado para enfrentar cualquier situación. Intrigada por su persistencia, preguntó:
—Recuerdo que mencionaste que la pérdida de memoria no te preocupaba. ¿Por qué has cambiado de opinión ahora?
—¿Cuáles serían las consecuencias si no me opero? —insinuó, dirigiendo l