Sofía quiso responder que Rodrigo era su padre y que era como de la familia, pero cuando estaba a punto de decirlo se dio cuenta del interés anormal de Julio por sus asuntos. Lo miró con desconfianza y le dijo:
—Señor César, ¿no se estará metiendo demasiado en mis asuntos?
—¿De verdad crees que me importa? Sólo me preocupaba que nuestra colaboración se viera afectada si estabas en ese estado. Si no, no me habría molestado —se burló Julio, con los ojos llenos de desdén.
¿Es así? —respondió Sofía