Al día siguiente, Sofía condujo hacia el sur para ver el terreno por el que los Cruz habían pujado con éxito.
Bruno había confirmado en su investigación que no había nada malo en el terreno ni había problemas con la legalidad del proyecto, situado en un lugar estratégico. El proyecto sería lucrativo una vez que el terreno se convirtiera en un distrito comercial.
Aunque Sofía había investigado los detalles de esa parcela la noche pasada y no encontró nada malo en ella, seguía sintiéndose molesta.