Juliana cargó contra Sofía, dispuesta a darle una paliza, pero Sofía se mantuvo imperturbable, sin mostrar ninguna intención de esquivarla.
Bruno golpeó la mesa, y Juliana se sobresaltó por el fuerte sonido. Se paró en seco y no llegó a Sofía.
—¡Pendeja! —rugió.
—¡Sofía es tu hermana!
—¡Yo no tengo hermana! ¡Soy la única hija de mi madre! —le contestó a Bruno a pesar de temerle. Tal vez se había envalentonado por rabia o por su fuerte rechazo a casarse con Óscar Luna.
Bruno frunció el ceño.
—¡S