Aunque Julio había perdido la memoria, había visto fotos de Sofía, así que la reconoció en cuanto apareció. Tuvo el impulso de abalanzarse sobre ella y abrazarla, pero se resistió. Esto se debía a que por un lado, estaban en la mansión César y, por otro, atribuía su deseo de abrazarla a su problema psicológico no resuelto.
— ¿Qué haces aquí? —preguntó fríamente.
No tenía intención de contarle a nadie lo de su amnesia, pues creía que era innecesario, ya que podía saberlo todo sobre sí mismo con l